Poetas Hazversos

Un blog
para los amigos de la poesía
que nos reunimos
en torno a los poetas de la colección
"Hazversidades poéticas"

(Café Comercial, Glorieta de Bilbao, el último martes de cada mes a las 20:00)

Mostrando entradas con la etiqueta Julieta Valero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Julieta Valero. Mostrar todas las entradas

sábado, 9 de octubre de 2010

Julieta Tsunami

Retirado ya en mi refugio de Sigüenza atardece, diluvia, suspira mi perro, escucho la Sinfonía número 2 opus 27 de Rachmaninoff. Y en su estremecedora melancolía (aun así rebelde) se superpone todavía la belleza desgarradora del eco persistente de los versos de Julieta Valero, aún atizando las últimas brasas de mi corazón:

La historia del joven príncipe que sale de palacio
y descubre de pronto la enfermedad y la muerte,
la estafa. Todo ha sucedido tan rápido… La frustración
encantadora, como el sexo. Y necesaria. Debemos
tomar mucha fruta y comprender el Islam
y que el día también desearía tener veinticuatro horas
para nosotros. Pero hay, no sé, un error
de estructura; afuera y adentro, quizá.
El más grave de todos, la mirada.
La piel el más delicado…
(Fragmento de “Siddharta en Google”, del libro “Autoría”, 2010)

En ocasiones la vida es capaz de compensar a través de arcanos mecanismos. Después de haberle “regalado” a uno la inclemente adversidad (sin juegos de palabras esta vez) que para él conservaba en la salmuera, tal vez, de la venganza. Así ayer la vida (perdón por hablar de mí si acaso un momento en este blog) creo que me quiso desagraviar cierto dolor de esos mortalmente intransferibles con las palabras que Julieta pronunció antes de comenzar la lectura de sus versos. Si en un ejercicio de impostura literaria y vital hubiera querido falsificar un discurso para Jaime Alejandre escribiéndolo yo mismo y fingiendo que otro lo hubiera redactado, habría elegido exactamente lo que Julieta, en una desmesura de la generosidad, cegada por no sé qué velo de la amistad, me dedicó ayer. Gracias, Julieta, más allá de lo que tú ya sabes.
Disculpas. Acabo sin más esta improcedente digresión personal y vuelvo a la presentación de las Hazversidades Poéticas de Julieta Valero que provocó un calmo tsunami. Sobre todo entre cuantos, estupefactos, se adentraban ayer por vez primera, a brazadas, en su poesía.
Julieta consiguió hacer que lloviera dentro del Libertad 8 una de esas lloviznas que empapan sin mojar y que sólo a veces aparecen en alguna película de Tim Robins para hacernos comprender que la verdad es lo que queremos sentir, no lo que dicen los científicos que es. Julieta ayer nos enseñó la altura moral de la tristeza clarividente que no cae en la desesperación sino que sirve para sustentar los andamios de un cielo que uno se debe empeñar en construir, en mantener en pie, en decorar con alegrías acechadas y aun así indemnes. Gracias, Julieta, en nombre de cuantos ayer me confesaron haber quedado enamorados de tu palabra. Gracias por ser y dar honestidad con la naturalidad con que el campeón del mundo de salto de altura sube y baja de una acera.
Pero permítaseme hoy que tampoco deje de reseñar el lujo que fue sentir a nuestras Hazversidades arropadas anoche otra vez por cuantos no faltan un solo Ocho en el Ocho a las Ocho, con una lealtad que hace vencer cualquier desfallecimiento que pudiera asomarse a los ímpetus marchitables de sus organizadores. Arturo, María, Manuela, Valentín, Elena, Jesús, Marta, José, Ángel, Jorge, Emilio, Alejandra, Irene… Y aquellos que tampoco nunca faltan, que aparecen cada 8 sin saber yo quiénes son y se marchan callados en la timidez de los imprescindibles. Y, cómo no, esa inmensa tripulación “mía” de heterodoxos que dignifican nuestros libritos con la inmortalidad de sus propios versos: Elvira (Dama eterna de estas veladas), Julio (con esos ojos suyos que siempre están en otra parte, tocando ya lo que los demás apenas soñamos desear y deseamos si acaso una vez poder soñar), Soler (ausente ayer apenas en carne que nunca en alma), Carmina (belleza de espíritu y belleza de epidermis inalcanzables), Manuel (la bondad en forma de ser humano), Borge (la perseverancia de quien no conoce una sola frontera)…
Gracias a todos por haber hecho Hazversidades. Gracias desde el fondo más inalcanzable de lo que nunca nadie ya jamás podrá quitarme. Aunque un día, apenas en apariencia, pase a faltarme todo…

“… de lo escondido ya solo me interesa cómo se las arreglará la esponja del amor para crecer más allá de la barrera de coral…”.
(Fragmento de “Ítems para un tsunami”, del libro “Autoría”, 2010)







(Asunción, Paraguay)

jueves, 30 de septiembre de 2010

Queridos parroquianos de las Hazversidades Poéticas del Libertad 8, ya no queda nada para que el próximo 8 de octubre, viernes, disfrutemos todos de una de nuestras grandes poetas. No me cabe la menor duda de que Julieta llegará a las alturas del Premio Cervantes (y no es hipérbole, sino buen ojo) así que será para los que con ella compartamos su recital y presentación del libro, uno de esos momentos que recordaremos dentro de muchos años con un sencillo y melancólico a la vez "yo estuve allí".
Estad.

Hazvrazos para todos, jaime alejandre


CONTINUIDAD

Minúsculos corazones van y toman
estratégicos páramos de mi cuerpo
para latir y latiendo dejar que me marche.
Pero siempre vuelvo, siempre siempre he de volver.
Y es la costumbre del retorno lo más parecido a una firma.

Por tanto:

¡Hambre sin tregua y sin fuente, curiosidad!
¡Un siendo que hermane mis soldados!
¡Un párpado sin noche en la casa del maestro!

¡Un sinsentido que mate de veras,
pero en lentas jornadas de esclavo!
¿Un bate implacable que señale: esto no soy,
esto tampoco, aquello sí he sido!
¡Un amor renegado de sí a cada curva!

Para ser, para amar, para morir, muy de veras;
para ser sin futuro, para amar sin texto,
para morir cuenta atrás.
Y todo y siempre muy de veras.

(De "Altar de los días parados")

AMOR A ESTA EDAD

Ya no apuesto por el caballo más desgraciado
ni me puede la droga de la minusvalía.
La belleza que ahora me abisme
ha de ser exenta, improductiva, un porquesí
que no me salve de mí por bonito de ver;
la estirpe del mar que alimenta,
justifica el orden de la desgracia
pero es porque está.

A ella le pido que siga viva, que impúdica grite
en el placer y la verdad
y me sea alta en el arte del final como espléndida
transitó en los inicios. A esta edad el amor

solsticio, sí, pero ojo sin párpado también.

A costa del firmamento es piel. Piel.

(De "Autoría", DVD ediciones)

(Fotografía "Sábanas", © Marmotarroja, 2010)

martes, 14 de septiembre de 2010

¿Quién habla de victorias?

“¿Quién habla de victorias? Sobreponerse es todo”, dijo Rilke y así lo recoge una cita del libro “Los heridos graves” de Julieta Valero, nuestra próxima Hazversa que el 8 de octubre presentará su libro en el Libertad 8.
Sin embargo, si alguien puede hablar de victorias en el mundo, victorias sobre la palabra y sus rebeldías, victoria sobre el amor, el desamor y sus resistencias, esa es Julieta Valero, una de mis más mortales debilidades líricas contemporáneas.
Julieta que sabe que “es terrible que un niño presencie la belleza / porque habrá de reconocerla, dará cobijo a su sueño / y la vida le sucederá como una cacería de vanas semejanzas”. Ahí es ná.
Os dejo con el primer aperitivo de poemas de Julieta y con otra interrogación como la que abría esta entrada, una reflexión hecha por Stevenson seguramente para los que nunca hemos sabido de más victoria que la amistad y sobreponernos nos parece ya una gesta homérica inalcanzable por culpa de nuestras decepciones, pero aún nos queda el dulce abandono de las horas que todavía vengan... "La vida... ¿qué es la vida? En un páramo desnudo ver el amor llegar, ver el amor marcharse..."

NADA

“... los rincones limpios. Lo que cuesta regresar al silencio del lactante.
El que busca la eternidad en su huerto. El que tala durante años su alma y se encuentra un hueso blanco, de acero.
El que habla con Dios y no deja de afeitarse.
El insomnio del petróleo y el que sabe este secreto.
El deficiente, su suerte probable. El círculo en el que el perverso se cumple.
Y el destino o historia del sudor, en fin, su final pequeño.
Son Nada...”

CANCION DEL MEDIANERO

“... la savia, el agua, dos que se tocan, todo lo que fue conjurado para la vida ignora mi negocio...
... asisto a vuestras vidas y aprecio mejor que Dios la herida amarga del anciano cuando la niña se recoge el pelo y es sanguinaria su belleza y es aún más sanguinaria la distancia...
... y sufro.
Porque soy un hombre pero todos los hombres...
... sólo es mortal quien renuncia a perseguir su tamaño.
Bendito cada hombre, todos los hombres.
Bendito ese insomnio que dicen yo.”

(del libro “Los heridos graves”, DVD Ediciones)

IMPOSIBLE OTRA COSA

“Jamás tan cerca arremetió lo lejos”
(César Vallejo)


“Estoy envenenada de todo en lo que me concreto,
envenenada de la necesidad del desayuno,
de tener piernas, de llevar reloj, de no llevarlo,
de la a que me fija, de la o que pudiera multiplicarme.

Salto a la cañería, me detiene mi tamaño
salto hacia la célebre tinta, me detiene mi tamaño,
salto entonces por la ventana, ningún cristal se parte,
no salto, en fin, me caigo.

Harta hasta las uñas,
quiero enterrar el estoy, toqué, vi, tuve,
quiero que otra cosa, no yo, pero yo, al cabo,
esté presente, cuente muertos, presida partos, toque
en grupo, tenga el valor de no tenerse, de no buscarse,
haga algo.

Vale más que mi número, hombre solo
y vales más que el que dijo esto
y que el pliego al que me sumo.
harta hasta la risa, harta hasta la cama de mis padres
no quiero adelantarme, no quiero retroceder.
Ago por los otros, ¡algo, algo, ALGO!”

(del libro “Altar de los días parados”, Bartleby Editores)

El 8 de octubre a las 8 en el Ocho, Jaime Alejandre