Poetas Hazversos

Un blog
para los amigos de la poesía
que nos reunimos
en torno a los poetas de la colección
"Hazversidades poéticas"

(Café Comercial, Glorieta de Bilbao, el último martes de cada mes a las 20:00)

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jueves, 10 de noviembre de 2011

Velada desvelada


Memorable velada la del 8 de noviembre en las Hazversidades Poéticas. Pepe Esteban nos trasportó en el corcel más difícil de cuantos pueblan la yeguada literaria, el del humor. Abordó lo que él denomina los arrabales de la literatura, donde se encuentra tan a gusto, y nos hizo disfrutar de lo lindo con el refranero, con anécdotas sobre erratas que siempre mejoran el texto, con aventuras de la mano de Bryce Echenique y tantos otros y con una deliciosa disquisición sobre NO prestar jamás tus libros.
Al final, cuando nos tenía a todos desarmados por la risa, nos metió a portagayola un rejón en forma de poema (“Viejos, entrañables, necesarios fetiches”, que saldrá publicado en el Crisol 2011 que presentaremos el 16 de diciembre a las ocho de la tarde en el Libertad 8) que nos dejó tiritando, buscando las tablas para aguantar tanto dolor...
Si haberlo preparado conjuntamente, lo cierto es que la pobre presentación que de él hice, se ajustó como un guante al recital, y como varios habéis solicitado el texto, vaya a continuación. Salud y República, amigos, y hasta el 16 de diciembre con la antología (Crisol) de Poetas Hazversos 2011, jaime alejandre.

Dicen ciertos indígenas de las selvas colombianas, o si no lo dicen, que lo digan, coño, que “El hombre sabio, vuela”. Pese a que yo me dediqué bastantes años a bajarme en marcha de las avionetas sin incremento alguno de mi sabiduría, sí que debe ser cierto el adagio ya que todas las religiones del mundo en algún momento u otro acaban ensalzando el milagro del vuelo. Los budistas levitan en sus nirvanas vicarios y pasajeros antes de volar hasta el definitivo; los musulmanes llegan en alados aves al jardín de las huríes; y los católicos veneran sin sonrojo la Ascensión por no hablar de los viajes sicotrópicos de la buena Teresa de Ávila cuyo incorrupto brazo se hizo en Iberia un sightseen tour que no veas en tiempos de Franco.
Pues bien, a qué viene esto que nos suelta el Alejandre, se preguntarán, o afirmarán, ¡qué mal le sientan los hongos en ayunas al calvete éste! Pero el hecho es que afrontar el reto de presentar a Pepe Esteban tiene sus pelenguendengues, porque ha sido y es en el mundo literario todo lo que se puede y se debe ser. Erudito, escritor, editor, vividor, aventurero, y hasta paremiólogo –palabro donde los haya que he conseguido decir sin trabucarme y que te hace quedar como si hubieras ido a la universidad pero que significa refranero.
En fin, pues lo dicho, a la hora de presentar a Pepe, podía ponerme yo a hablar muy académico del rescate que en los años 80 hizo de la novela histórica con sus precursoras La España Peregrina y el Himno de Riego... Claro que siete millones de pésimas, prescindibles novelas históricas después perpretadas por una ralea de analfabetos casi sería cosa menos de ensalzar al bueno de Pepe que de demandarlo ante el Tribunal Supremo o mejor al TOP aquél del Orden Público, hoy Audiencia Nacional, poco cambian las cosas en al magistratura.
También podía haber optado yo hoy por resaltar su envidiable conocimiento de la vida de la bohemia con su libro Café Gijón y sus ediciones de egregios escritores perdidos en las nieblas del tiempo. O recordar que cuando nadie se acordaba de Martí y de Galdós, o de Bergamín, él se tiró al escenario como el que canta canciones para después de una guerra y se arruina.
Pero como éste que aquí está con nosotros, dispuesto a entregarnos su rarísima y codiciada poesía, es además de escritor y editor, un apasionado personaje literario de sí mismo, podía dedicarme yo, pensé, a ensalzar su vida real y fingida. Porque este elemento sin tabla periódica que lo aguante, ha estado en todas las páginas vivas de la literatura hispánica desde la posguerra y tiene en las meninges un almacén de anécdotas que es más infinito que el número de idiotas del que hablaba Ortega y Gasset. Anécdotas desde el famoso: Pepa, Pepe pupa de Caballero Bonald a encuentros tras los cortinones, recién corridos (los cortinones), encuentros, digo de cadáveres auténticos con ese feliz rigor mortis del que trasciende al Más Allá, empujón de vientre mediante, en una casa de lenocinio allá por México o por Suecia...
Y hablando de almacén de anécdotas, otro almacén que Pepe posee es el ingente de sus libros. Los que saben contar sin usar los dedos de las manos, dicen que su biblioteca alcanza más de 40.000 ejemplares. Claro que si tenemos en cuenta que el año pasado le envié la Antología de Poetas Hazversos y hoy he tenido que volver a traérsela porque jura que no la tiene, que sí, que la tiene, pues lo mismo sus 40.000 ejemplares no son tantos, al menos únicos y diferentes. En todo caso, como verán, el colofón de sus Hazversidades Poéticas recoge como homenaje que un día como hoy, en 1602 se produjo la apertura de la mítica Biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford.
Luego se me ocurrió que podía hablar de la cuasi monomanía de Pepe por la errata, pero en este sentido hoy simplemente he querido traerle aquí algo que no es errata, desliz involuntario, que a menudo mejora el texto, sino un garrafal patinazo a todo color.

En fin, volvamos a lo nuestro. Se me ocurrió entonces dedicar mi presentación de hoy, que como ven no arranca, al Pepe Esteban hacedor de su propia hagiografía. Pepe, repito hagiógrafo de sí mismo, en una penúltima pirueta, después de habernos fascinado durante años, hace unos cuantos quiso enternecernos a sus amigos, y dar esperanzas a los muchos enemigos de las huestes literarias, por no decir además que quiso dar tema de conversación a tanto ilustre bohemio contemporáneo con ficha de funcionario y cuenta corriente que de corriente tiene lo que yo de melenudo león de la Metro. Entonces decidió Pepe decirnos con carita de pena a todos que habían tenido que operarle un riñón, a él, ¡que destila mejor que los alambiques todos de Escocia puestos en serie y en paralelo! Sin embargo, sus primos, que lo conocemos bien, sabemos a veces más cosas de las que sabemos que sabemos (¿me explico, verdad?) y podemos hoy tranquilizar al personal confirmando que lo que le extirparon al bueno de Pepe fue ciertamente lo que se llama una turma, un dídimo, un testículo, también llamado criadilla, en fin, un cojón, un huevo, el izquierdo para más señas, que era el suyo más caído, como vago, quedando nuestro poeta de hoy, poeta que durante años había sido un ciclón, reducido, no sin elegancia, a la categoría de ciclán.
Pero, finalmente, a la hora de querer resaltar hoy algo en concreto de la sin par vida de Pepe Esteban, la verdad es que pensé que bastaría con citar un libro delicioso, casi minimalista, para conocer la estatura literaria y en este caso lírica, aunque esté en prosa, de Pepe. Me refiero a su cuento/novela corta: “El año que voló papá o la cabeza a pájaros”. Bastaría, digo, con ese libro para saber que es cierto que “El hombre sabio, vuela”.

lunes, 31 de octubre de 2011

Pepe Esteban poeta

Queridos amigos, apenas una semana falta para que podamos disfrutar de un acontecimiento literario en toda regla. Nuestro egregio escritor, editor, estudioso, paremiólogo, seguntino y gourmand de rarezas y heterodoxias literarias ha aceptado por fin publicar sus poemas en un volumen. Apenas tres de ellos aparecieron dispersos en míticas revistas como Ínsula hace buenos puñados de años, pero jamás se habían publicado en libro.
Además, contar con él en el Libertad 8, mítico lugar de sus encuentros con Ángel González, Caballero Bonald y Bryce Echenique, por ejemplo, será una delicia. Las anécdotas de un hombre que conoce de primera mano todo lo que puede conocerse de la historia literaria de España de los últimos 70 años no es cosa como para dejar pasar de largo.
Así que espero que nos veamos, "más pronto que tarde, sin reposo", en el 8 a las 8 el próximo martes, 8 de noviembre... para disfrutar de un innegable Poeta Hazverso.
jaime alejandre


INFANCIA

Aún recuerdo
cómo pasaron lentos
aquellos años largos.
Esperábamos
algo con qué comer
y de la calle
nos llegaban los himnos victoriosos,
los mismos
que la radio y la prensa martilleaban.
Y en la escuela, formados,
—largas caritas de hambre—
escuchábamos
descripciones precisas de batallas,
de muertes,
de boca del maestro
recién llegado aún
del frente victorioso.
Y nombres,
varios nombres,
cuyos retratos
empezaban a sernos familiares.
Éramos unos niños,
y ya entonces sabíamos la historia
de una larga traición,
pues era necesario
despertar en nosotros el espíritu.
Sin embargo llorábamos la ausencia
de un familiar querido.


ALOCUCIÓN A LUIS CERNUDA

Un poco tarde fue
cuando tu libro,
vasto ya e inacabado,
llegó a mi desde lejos
por mano amiga y grande.
En el incierto tiempo
que en el reparto el mundo me ofreciera,
era solo tu nombre,
unido al de otros muchos,
el que no me traía ni alegría ni pena,
sino sólo el silencio de tu vida exilada.
Desde entonces, el tiempo,
que a ti con tanta lucha te venciera,
fue penetrando en mí, como reflejo
de esa alta soledad que has practicado
lejos del árbol que nacer te viera
y solamente fiel a la poesía.
¡Cómo iba a serme posible
vencer ese silencio que rodeó tu vida!
Ni en la lejana escuela, ni en la casa,
un libro con tus versos. Y en los años
entre textos y entre exámenes,
solamente tu nombre raramente llegaba
a mi persona,
anhelante ya entonces de poesía y vida.
Si pare el hombre es esencial el tiempo
en que escucha expectante a las voces amigas,
fue tu voz la primera una vez conocida
entre las esperanzas y la luces.
Fueron tus cadenciosos versos,
los que sobre la triste realidad revolaban,
el único edificio que elevaba sus torres
cadenciosas y nítidas sobre las vastas ruinas.
¿Qué es el deseo? (Yo me preguntaba).
Quizá la vasta realidad que me tentaba
en todas y variadas y múltiples maneras,
fuera la gran respuesta a gran pregunta.
¿Puede el hombre librarse de sus fantasmas
íntimos?
Cuando el jardín, abajo,
era una tentación a la hermosura,
con los espinos blancos, en flor,
y las violetas, que tan temprano exhalan
su dicha, tan efímera,
el poeta soñaba tras los altos cristales
y la realidad luchaba con sus deseos íntimos.
Para el poeta el mundo es lo que importa
y el hombre en su futuro predomino de todo.



martes, 9 de agosto de 2011

Emilio Porta se porta

Queridos Hazversicópatas:
perdón por el abandono de estos días pero el África Austral me ha vuelto a abducir sin resquicios. Aunque ahora asalto vuestras siestas estivales y salto sobre vuestros correos electrónicos aplatanados por la molicie del verano dispuesto a sacudiros el polvo, avivaros el seso y despertaros con el anuncio de que ya no falta ni un mes para que las Hazversidades Poéticas del Libertad 8 se engalanen recibiendo a Emilio Porta, activista de la palabra y del pensamiento profundo que necesita siete solapas en cada uno de sus libros para recoger cuanto de bueno ha hecho por estos páramos abandonados por algún dios indolente...
Nos vemos en septiembre, jaime alejandre

"Yo ya no quiero perderme
entre la lluvia
y modificarme en las esquinas
como un flamenco al que hubieran
aserrado la única pata de apoyo
y, antes de caer al vacío,
de recorrer el corto espacio
que le separa del suelo,
revocara su angustia
en un intento de vuelo
y sus alas se quedaran
a medio desplegar,
como asideros inútiles
hacia la nada".


(Del libro “Tomo secreto”, Sial Ediciones, 2008)

ESPERA

"Ese último
aliento
en que la vida
va, impasible,
tomando decisiones.
Ese instante
postrero
en que tus sueños
ya no se elevan más
sobre el recuerdo.
Esa espera
paciente, reflexiva,
donde ya no se da.
Sólo se toma".

(Del libro “Diario despertar”, Colección Quartier Latin, 2005)

(Fotografía, © Lía Yichun Alejandre, 2011)

lunes, 6 de junio de 2011

José María Torrijos Hazverso entre Hazversos



Queridos amigos:
os recuerdo que este miércoles día 8 a las 20:00 horas presentaremos en el café Libertad 8 de Madrid el último libro de la Colección Hazversidades Poéticas, de José María Torrijos. Os esperamos, jaime alejandre

AUTORRETRATO

Yo tengo una gavilla de sarmientos
por venas. Mi cadera es un lebrillo.
Soy veintisiete vértebras de anillo
y un tórax que celó enamoramientos.
Lucen el mar azul mis ojos. Vientos
oigo en sueños. El sol como un cuchillo
me apunta. Varias puertas con pestillo
encierran mi arsenal de sufrimientos.
Apasionadamente bebo el zumo
de la noche y un ángel me tutela
(siento su mano leve sobre el hombro).
Se adelgazan mis años como el humo,
mientras yo me transformo en ciudadela
despoblada, mansión en ruina, escombro.

II. VELETA

Giro sobre mí. Permanezco en la cumbre de tanta
vertical. Más arriba de los siglos, giro. Sobre caminos y
avenidas, giro. Por encima del odio, del amor y de la
muerte, giro. Desconozco la derecha, el número y el
septentrión. Tampoco sé quién soy. Tal vez un dios
menor me hizo, pero no le pertenezco. No soy sino del
aire.

jueves, 5 de mayo de 2011

Mayo hazverso con Manuel Cortijo

Queridos amigos, el próximo domingo tendremos a ese lujo de persona y escritor que es Manuel Cortijo. Debido a un ajuste de programación en el Café Libertad 8 (los domingos hay Cuenta Cuentos), en vez de a las 20:00, empezaremos a las 20:30.
Os esperamos como siempre y recordad que el recital, al caer en domingo, convalida la misa de los católicos, Loado sea el Señor, del mismo modo que en julio, que caerá en viernes, convalidará el rezo islámico, Allahu akbar. jaime alejandre.

EL AZAR ES UN AVE

Cubro de calostros las ubres
de la tierra, dono el sexo.
El azar es un ave,
albatros surcando los cielos
irascibles del magma,
crepitando en el fragor de la sangre,
romper las redes de lo invisible
para llegar a los bordes del mundo
y asomarse a tus ojos,
alborear en tu espacio,
transitar por tus días,
ser árbol centinela de tu nombre,
huella de amor, fiel alfanje.
Rapto la noche para invadir
tu onírica geografía,
emboscado en las sombras
te acecho.
Sueño que muerdo tu blancura,
carne dionisiaca, vid inagotable,
el dulce ramo de tu sexo
ventrílocuo despierta mi lujuria.
Más allá de la ciudadela,
sin el concurso de la placenta,
agrimensoras las manos
aprenden a surcar el trigo,
¡Qué no será tu cuerpo sino certera espiga!
Impertérrita, sobre la sombra del álamo,
la estela de la luna.
Felino cruel
el azar rompe mis músculos,
sin concesión me desgarra la vida.

(De MAREA ALTA marea baja)
(Fotografía "vuelo p", © Marmotarroja, 2010)

lunes, 18 de abril de 2011

Apetito


El próximo 8 de mayo, domingo más que nunca festivo lo será por la presencia de Manuel Cortijo en el Libertad 8. Manuel, uno de los miembros de núcleo de fisión y fusión de las Hazversidades Poéticas, un poeta de la cabeza al corazón. De cara a las fiestas que se nos vienen os dejo un aperitivo para ir haciendo boca... jaime alejandre


I


¿Qué cosa puede la lengua

y su potencia

ante las arcanas puertas

de la noche

donde todo es naufragio?,

¿qué hacer?,

si la belleza es polvo

bajo tanto infinito...


III


¡Cuánta mansedumbre

hacia el olvido!,

¡qué portentoso deseo

el del ciprés!,

¡qué locura inagotable

rompiendo el azul,

claustro de la sangre!


¿Quién soy yo?, ¿quién soy yo?,

mendiga el aire,

tristeza, desventura, sombras blancas

sobre la vieja y serena ciudad gótica,

en tránsito,

ángeles de maíz.


Súbitamente mortal,

destructible,

en la oración postrera

de la tarde,

me redimía,

y fui cuerpo de polen.


Oí nombrarte de nuevo,

junto al brocal de un pozo,

alguien, no sé quién,

calmaba la sed,

llenas de asombro,

mezquitas y catedrales,

postrándose humildes,

ocultaron el rostro.


Alguien,

el mismo Dios,

de las manos de la tierra

recibía el estallido espermático,

¡la vida!


Pleno de savia,

ante el sol se inmola

el ciprés,

¡ese gigante perfecto!,

arpas para el duelo,

desiertos del alma,

en diástole la vida,

hora sexta.


¡Ay, amor!,

despertar para morir;

morir para nacer,

encuentro mi camino.


(Poemas del libro “Romanza del halcón y el agua”, 2008)

jueves, 24 de marzo de 2011

Hazverso entre los Hazversos

Ya se acerca la gran fecha en la que un Hazverso entre Hazversos se unirá a la tripulación del “Libertad 8” y “Cuadernos del Laberinto”. Un Hazverso que es como esas pequeñas piedras preciosas que una niña atesora en una botella junto a sus libros...
Maxi Rey, un hombre al que muchos creían conocer. Aquellos que dan valor de dogma a las apariencias de sus ojos. Para ellos Maxi Rey era el hombre de la cámara, el testigo inquebrantable de la poesía contemporánea en España. El hombre que tiene el archivo audiovisual más importante en nuestro cainita país.
Pero al otro lado del objetivo de su cámara de vídeo está Maxi Rey poeta, Maxi Rey Hazverso, el porta que arde, como los mejores maderos, por dentro, sin hacer llama, brasa todo él...
Qué fortuna el próximo día 8 de abril tendremos cuantos podamos disfrutar de los versos de este leonés ecuménico y esquivo...
jaime alejandre
© fotografías, Lía Yichún Alejandre


3. DE LAS PIEDRAS ACARICIADAS
3.2.
Hace tiempo que me he abandonado
refugiándome en la lectura de novelas sentimentales,
abandonando el conocimiento de cómo lo más cercano
se remonta a lo más lejano
por encima de años, siglos y edades.
Me he instalado en la comodidad
y he olvidado preguntarme por el origen
de una fiesta, de un árbol o animal, de un rito,
del ritmo lento de las estaciones,
de una humilde piedra junto al río,
del río mismo y de las fuentes.


6. ADOLESCENCIA
6.1.
No creas a este hombre
que ve en la cadena de oro de tu cuello
los lazos azules de tus catorce años,
las faldas blancas de tus dieciséis años,
las camisetas rojas de tu enamoramiento,
los finos tirantes sobre tus hombros desnudos.
No creas a este hombre
que te habla de tus sueños,
mantenidos en secreto,
de las miradas vergonzosas,
de la música de las fiestas,
del baile en la plaza pública.
No le creas cuando te quiere recordar
los paseos al atardecer,
el primer beso,
las lágrimas rojas de un cuerpo que acaricia tu dolor.

(Del libro "Escuela de mujeres", inédito)

domingo, 6 de febrero de 2011

Desagravio, Musa y Hazverso Año Nuevo

Queridos parroquianos de las Hazversidades Poéticas:
el año nuevo Hazverso ha llegado. "El ocho, a las ocho en el Ocho".
El próximo martes recomenzamos y lo hacemos a porta gayola, con Rafael Borge, un huracán de literatura de los que tanto se echan de menos. Un tornado de los que devastan el corazón y los andamios que en él ha ido dejando el desencanto. Un vendaval salvífico que nos formatea para hacernos saber que es siempre posible recomenzar...
Valga como muestra para que ninguno faltéis a la Convocatoria, esta imprecación que a la Musa hace el propio Rafael Borge. jaime alejandre

YA CÁLLATE LA BOCA, PERDONA QUE TE DIGA

Ya cállate la boca, perdona que te diga,
querida musa mía
no quiero ser arteria
ni cable traductor de tus noticias
no quiero más contactos hotel y domicilio
ni verbales anticipos del libro
que ha de llevar las letras de mi nombre.
Vuelve mañana a insistir en todo caso, no te enfades
será un bonito día de inocuo paladar
memorable según la agencia oficial de meteorología
amanecerá como es costumbre por su lado servicial, en lontananza
un sol transparente acuarela de enero, reticente por los vértices
el tiempo será estable en casi todo los huesos
persistente en las conciencias reumatoides
y no tendré, dicta el horóscopo, autodidacta necesidad de reclamarte.
Y si en este coqueteo muero a secas, muero ya, yerto hacia dentro
una muerte vertical de pozo séptico
una muerte de silencio crematorio
de mudez epistolar paulatinamente hablando
y sigo cepillándome los dientes con fervor cada mañana
y lavando pelo a pelo la cabeza alternativa
y quemándome en la ducha bajo el grifo del agua bendita
y si sigo ladrón utilizando la mitad del apellido
la mitad sin remover del cerebro consecuente
la mitad del entusiasmo pasajero
del amor saldo retales fin de temporada
de la pena coaxial antena colectiva
e insisto propelente dirimiendo este naufragio sin tu ayuda
saltando de isla en isla vecinal, de patio en patio sin tesoros
y a ti ni te muerde piojo la conciencia
de haberme abandonado a medio esbozo
poeta neandertal de mediana inspiración
Cloranfenicol en la mirada infecta
la mirada perversa del ombligo hacia sí mismo
del ombligo que se gusta espejo en el espejo
del espejo oncológico en que cabe tu mirada esclavizante
tu multinacional mirada de empresario chino
porque somos ecológico producto de tu antojo
reciclables a la hora de romper el codicilo
del saberse útil apero de labranza en el soneto
útil espacio moldeable, herramienta afilada, afilada oreja
afilado comensal de tu voz indiscutible.
Sé que dirás gubernativa: déjame que te cuente payaso
cómo funciona el compresor
cómo da vueltas la vida en la turbina
yo te diré: ya cállate la boca, perdona que te diga
querida musa mía,
para vivir, para morir a ratos no necesito de tu estima...
eso diré verbal con dos cojones lepidópteros
aunque mañana, arrepentido en consecuencia
tenga que llamar al 112, implorarles
(perdido como un niño en el área de embutidos
de un centro comercial en sábado de julio)
que te busquen, por favor, con diligencia.

(Inédito)

jueves, 3 de febrero de 2011

Inédito temblor

Dijo Rafael Pérez Estrada, ese regalo inmerecido de los dioses, que el joven poeta tirita de inédito... Nuestro extraordinario Hazverso Rafael Borge, que inaugura con esplendor el Crisol de las Hazversidades Poéticas 2011 ya no tirita pero el resultado es el mismo... un temblor. Un temblor inédito le sacude el corazón: tiene en sus manos su primer libro y sabe que va a traspasar el alma de sus incipientes lectores. Y todo será eso, temblar, tiritar, inéditas sensaciones del escritor y de sus seguidores, que desde el 8 de febrero, cuando puedan tocar las páginas del libro, leer sus versos, quedarán comprometidos de por vida con este poeta esencial que es Rafael Borge.
“Por Dios que cansa
tanto poetín que su dolor de hormiga
al Universo incalculable cuenta...”
Así nos previno Martí contra los aciagos poetas que creen que su insignificante peripecia, por el mero hecho de ponerla en hemistiquios, se agranda y adquiere universalidad, conecta con la humanidad toda. Nada más falso: los versos de esos necios no vinculan más que con lo prescindible que ha de perderse en el torbellino del olvido.
No así los poemas de Rafael Borge, cuya desmesurada fuerza, cuya insoportable pasión deja nuestro espíritu trazado por el indeleble zarpazo de la verdad y la emoción.
Rafael Borge, como todos los verdaderos poetas, obedece a la voz que le obliga a escribir sus versos y éstos según van siendo trazados por la mano del poeta empiezan a hacerse más y más grandes hasta superarle a él mismo, que deja de ser el dueño que nunca fue para convertirse en su servidor. Pero el sabio Borge es capaz de adoptar entonces el papel de espolique y conduce el brío de sus propios desbocados versos hacia el lugar donde los hombres esperan sentados en corro ante el fuego en plena noche a que la poesía les muestre el camino hacia ellos mismos, hacia cada uno de ellos mismos...

AMOR REVERLUCIENTE.

Ella tan reverluciente, tan taquito de queso de Burgos
tan pastelito, tan letra pequeña por decir algo
tan novicia de sus cosas cotidianas.
Él, acera opuesta, alpino y espigado
lunínfaro jurel de astigmática mirada
seis dedos de malaria en el gintonic, por ejemplo
judía pinta en cualquier caso de lunes a domingo
soberbio boquinardo de Armani perfumado
cuando ella, joven cereza reverdeciente
devota prisionera los sábados de júbilo
surcaba las marismas pendida entre los besos
butaca compartida sesión cine de barrio.
Ella como siempre tan cabello de ángel
tan minucioso campo de prospección acuífera
tan biodegradable tan propelente musa apasionada
él, orilla opuesta, alpino ditirambo
tan pertinaz cartesiano podríamos decir
tan te quiero, shhhh, golfa niña mía.
De nuevo él, tan aguerrido capitán capaz de cualquier fraude
carente de galones, portentoso, doctosabio
tan ocupado en ejercicios malabares
catedrático bedel agencia 16 Central Hispano.
Ambos adobo tan reverlucido, tan cariamancebado
tan educada pareja correlativa, besos aparte
tan proclives a adoptar una hipoteca, incluido euribor
más tarde si Dios quiere epidural, hijos formales.
Así juntos porque no puede ser la historia de otro modo
vivir tácitamente mariunidos
golosos coleópteros
ya todo visita programada al odontólogo
ya no risas, ya no líbido “Aquí Charly, cambio
emboscada entre la almohada el enemigo”.
Así avanza granel la pulpa de la vida
amor sin cobertura, minucioso organigrama
ya invierno todo nieve farolas calle abajo
abrazos predecibles, señuelos aseados
tan intrusos, tan recebo de los telediarios
tan huraños cromañones de la nómina
tan antaño reverlucientes, tan recidivos
tan beatos de los centros comerciales
tan sumisos códigos de barras
así mismo reverópteros, reverlúcidos
tan cariamancebados en las fotos familiares
ella, fíjate, tan tortita de nata, él tan habichuela
tan nadariamente chusmopolitas
tan mercenariamente cromosomas.

(Del libro “Rafael Borge”, Hazversidades Poéticas, 2011)

Quien pueda respirar después de este poema, que respire...
jaime alejandre
PS (Recordad, el próximo 8 de febrero recomenzamos las Hazversidades Poéticas: a las ocho en el Libertad 8).

martes, 14 de diciembre de 2010

Poetas Hazversos. Crisol 2010

Queridos amigos, no os asustéis como la niña de la foto, pero es así, el día ha llegado... El próximo jueves 16 de diciembre a las 21:00 horas presentamos en el Café Libertad 8 el Crisol 2010 (léase "antología") de Poetas Hazversos. Que no nos pase nada y Zeus nos asista.
El acto de presentación incluirá actuaciones musicales y será accesible para personas sordas, contando para ello con interpretación a Lengua de Signos Española.
Intervendrán nuestros nueve Poetas Hazversos de este año: Enrique Gracia Trinidad, Elvira Daudet, Rafael Soler, Carlos Aganzo, José Elgarresta, Julio Castelló, Carmina Casala, Julieta Valero y Simón Arriaga.
Las actuaciones musicales correrán a cargo de Rafael de Lorenzo y el dúo de Luis Felipe Barrio & Matías Ávalos.
Empezaremos puntuales a las 21:00 y el espectáculo completo durará previsiblemente dos horas. En este sentido se recuerda que en el Libertad 8 se podrá cenar (empanada y cosas así) que tienen a la venta.
Os esperamos, jaime alejandre
© fotografía, Lía Yichun Alejandre, 2009

martes, 9 de noviembre de 2010

Los signos de puntuación








Ayer en el Libertad 8 pusimos punto y coma a las presentaciones individuales de los Poetas Hazversos de este 2010. Aún el próximo mes (el 16 de diciembre a las 21:00) presentaremos el libro Poetas Hazversos (Crisol 2010) que a modo de antología recoge una amplia selección de la obra de todas las épocas literarias de nuestros Hazversos de este año: Enrique, Elvira, Rafael, Carlos, José, Julio, Carmina, Julieta y Simón.
Y ya las presentaciones y publicaciones individuales de nuevos Poetas Hazversos se recomenzarán en el 2011, el 8 de enero con Maria Antonia Ortega, el 8 de febrero con Rafael Borge, el 8 de marzo con Maxi Rey... y los meses siguientes aún se unirán a la Tripulación de Hazversos Luis Eduardo Aute, Emilio Porta...

Pero ayer, como digo, cerrábamos (dejando entreabierta siempre la puerta de la poesía) las presentaciones del 2010 con un colofón digno de ser recordado muy especialmente por el silencio. No sólo porque Simón Arriaga haya vivido editorialmente demasiado tiempo en él, en el silencio; ni porque su propia poética tenga una importante relación con los (pocos buenos) poetas denominados del Silencio; sino porque nada más empezar a recitar Simón sus poemas se produjo un silencio sepulcral en el Ocho, ese silencio inquebrantable de la estupefacción que sólo se descubre haciendo apnea en el fondo de un océano.
Decir que Simón “recitó” sus poemas es una simplificación bochornosa. Simón ayer nos relató un viaje fantástico (en todas las acepciones de la palabra fantástico) que recorría paisajes, músicas, personajes, sueños, deseos... Con él entramos en la circular ciudad del volcán, arribamos a las islas del mar de los Sargazos, perseguimos un Oriente inalcanzable que siempre promete tras el que creemos su último horizonte otro horizonte, otro Oriente más lejano...Con Simón transitamos la emoción de Keith Jarret, de Stephan Micus, de Eberhard Weber, de Eleni Karindrou...
Disuelta al final la voz de Simón en el silencio de las almas compungidas de los que lo escuchábamos, poco a poco algunos se atrevían a salir del estremecimiento preguntándose cuánto de verdad y cuánto de ensoñación había en lo que nos había relatado Simón. Esa misma interrogación que muchos se hicieron un día tras leer “Seda” de Baricco y no han conseguido contestarse después de cada una de las obras del extraordinario escritor italiano.
Recuperados del estupor de la revelación de Simón, algunos tertulianos del Libertad 8 entonces se atrevieron a reconocer, no siempre con palabras, que no sólo habían quedado fascinados por el Viaje y los poemas de Simón Arriaga, sino que inevitablemente habían quedado enamorados (ad litere) por la voz de nuestro Poeta Hazverso de ayer que puso unos insuperables puntos suspensivos en nuestros corazones...
Recordad:

En la niebla se encuentra el mundo:
no detrás
no dentro:
en la niebla.

(Del libro "Simón Arriaga", Hazversidades Poéticas, 2010)


(Fotografías del recital, © Jaime Alejandre, 2010. Otras fotografías © Lía Yichún Alejandre, 2009)

martes, 2 de noviembre de 2010

Otoño Hazverso

Simón Arriaga es un poeta otoñal, no porque pudiera estar en el declive y decadencia de su vida, ni mucho menos, sino todo lo contrario: porque es un poeta que rebosa color en su poemas "huyendo / en desbandada / con esa infinitud que dejan las huellas / para el que las sigue". Vayan unos cuantos inéditos para abriros el apetito, tertulianos de las Hazversidades, y para que sigáis las huellas que Simón os deja hasta que el próximo 8 de noviembre a las ocho de la tarde en el Café Libertad 8 podráis saciaros... jaime alejandre


Noche de vasijas derramadas
y cántaros viejos
veloces de polvo

De sirenas acostadas en su canto de lija
y pies
escurridos en la sombra

De piel recogida en esqueleto ausente

De sombra en sueño
y amígdala encadenada

O ágatas a fuego lento
imposibles crisoles de noche
que siempre estuvieron allí
como lunas
llenas
de cicatrices
o pequeños granos de certeza

Como botones de angustia

Y no sabemos estar solos
(De "Con-fin", inédito, 1991)

Podría decir puñal
pero digo mancha

Yo tampoco sé lo que digo
pero
digo
mancha

Un grito
es
lo más probablemente que haya existido

(De "A-brazo partido", inédito, 1992)


No puedes árboles y confiar
Pedazo de roca
y confiar
Y opaca
y confiar

No puedes
después de tanta tierra
quitarte el barro
y las pestañas
los arácnidos de la frente
y toda esta incertidumbre
de metal

Una mano en la vida
y la otra
filodendro hasta los huesos

(De "A-brazo partido", inédito, 1992)


Ando andas ando
como un prisma hexagonal
longitud abierta
inescrutable
Hablo hablas hablo
como una piedra
filo del tiempo
presencia
otoño
Amo amas amo
como un troquel vertilineado
humo
bisagras rotas
manos que ya no respiran

(De "Los pozos Negros", inédito, 1994)


Voy a comerte el coño
desde la punta de los pies
hasta la sombra
hasta donde dejes de llamarte por un nombre
hasta donde dejes de ser
y sólo un puro grito
clavado en mi lengua
como una jauría.

(De "Sexo", inédito, 1998)


Tu mano izquierda me combate
y no te tapes
no te aprietes
pies de tacón de plomo
de aguja de Chillida
de tres infartos seguidos.

No te tapes
no te aprietes.

Haré que te corras como una bestia
como dos largos años de despedidas
y paredes
y gritos

Haré que te corras como una zorra
mirando al cielo
incendiándolo todo si te atreves
si te agachas un poco más
y recoges con tu lengua
toda la espesura que aún nos aflora.

No te tapes
no te tapes.

Llegarán días en que el frío
nos haga mirar el cuerpo
como el último refugio.

(De "Sexo", inédito, 1998)








(Fotografías de Cuenca y Huelva
© Lía Yichún Alejandre, 2010)

sábado, 9 de octubre de 2010

Julieta Tsunami

Retirado ya en mi refugio de Sigüenza atardece, diluvia, suspira mi perro, escucho la Sinfonía número 2 opus 27 de Rachmaninoff. Y en su estremecedora melancolía (aun así rebelde) se superpone todavía la belleza desgarradora del eco persistente de los versos de Julieta Valero, aún atizando las últimas brasas de mi corazón:

La historia del joven príncipe que sale de palacio
y descubre de pronto la enfermedad y la muerte,
la estafa. Todo ha sucedido tan rápido… La frustración
encantadora, como el sexo. Y necesaria. Debemos
tomar mucha fruta y comprender el Islam
y que el día también desearía tener veinticuatro horas
para nosotros. Pero hay, no sé, un error
de estructura; afuera y adentro, quizá.
El más grave de todos, la mirada.
La piel el más delicado…
(Fragmento de “Siddharta en Google”, del libro “Autoría”, 2010)

En ocasiones la vida es capaz de compensar a través de arcanos mecanismos. Después de haberle “regalado” a uno la inclemente adversidad (sin juegos de palabras esta vez) que para él conservaba en la salmuera, tal vez, de la venganza. Así ayer la vida (perdón por hablar de mí si acaso un momento en este blog) creo que me quiso desagraviar cierto dolor de esos mortalmente intransferibles con las palabras que Julieta pronunció antes de comenzar la lectura de sus versos. Si en un ejercicio de impostura literaria y vital hubiera querido falsificar un discurso para Jaime Alejandre escribiéndolo yo mismo y fingiendo que otro lo hubiera redactado, habría elegido exactamente lo que Julieta, en una desmesura de la generosidad, cegada por no sé qué velo de la amistad, me dedicó ayer. Gracias, Julieta, más allá de lo que tú ya sabes.
Disculpas. Acabo sin más esta improcedente digresión personal y vuelvo a la presentación de las Hazversidades Poéticas de Julieta Valero que provocó un calmo tsunami. Sobre todo entre cuantos, estupefactos, se adentraban ayer por vez primera, a brazadas, en su poesía.
Julieta consiguió hacer que lloviera dentro del Libertad 8 una de esas lloviznas que empapan sin mojar y que sólo a veces aparecen en alguna película de Tim Robins para hacernos comprender que la verdad es lo que queremos sentir, no lo que dicen los científicos que es. Julieta ayer nos enseñó la altura moral de la tristeza clarividente que no cae en la desesperación sino que sirve para sustentar los andamios de un cielo que uno se debe empeñar en construir, en mantener en pie, en decorar con alegrías acechadas y aun así indemnes. Gracias, Julieta, en nombre de cuantos ayer me confesaron haber quedado enamorados de tu palabra. Gracias por ser y dar honestidad con la naturalidad con que el campeón del mundo de salto de altura sube y baja de una acera.
Pero permítaseme hoy que tampoco deje de reseñar el lujo que fue sentir a nuestras Hazversidades arropadas anoche otra vez por cuantos no faltan un solo Ocho en el Ocho a las Ocho, con una lealtad que hace vencer cualquier desfallecimiento que pudiera asomarse a los ímpetus marchitables de sus organizadores. Arturo, María, Manuela, Valentín, Elena, Jesús, Marta, José, Ángel, Jorge, Emilio, Alejandra, Irene… Y aquellos que tampoco nunca faltan, que aparecen cada 8 sin saber yo quiénes son y se marchan callados en la timidez de los imprescindibles. Y, cómo no, esa inmensa tripulación “mía” de heterodoxos que dignifican nuestros libritos con la inmortalidad de sus propios versos: Elvira (Dama eterna de estas veladas), Julio (con esos ojos suyos que siempre están en otra parte, tocando ya lo que los demás apenas soñamos desear y deseamos si acaso una vez poder soñar), Soler (ausente ayer apenas en carne que nunca en alma), Carmina (belleza de espíritu y belleza de epidermis inalcanzables), Manuel (la bondad en forma de ser humano), Borge (la perseverancia de quien no conoce una sola frontera)…
Gracias a todos por haber hecho Hazversidades. Gracias desde el fondo más inalcanzable de lo que nunca nadie ya jamás podrá quitarme. Aunque un día, apenas en apariencia, pase a faltarme todo…

“… de lo escondido ya solo me interesa cómo se las arreglará la esponja del amor para crecer más allá de la barrera de coral…”.
(Fragmento de “Ítems para un tsunami”, del libro “Autoría”, 2010)







(Asunción, Paraguay)

jueves, 30 de septiembre de 2010

Queridos parroquianos de las Hazversidades Poéticas del Libertad 8, ya no queda nada para que el próximo 8 de octubre, viernes, disfrutemos todos de una de nuestras grandes poetas. No me cabe la menor duda de que Julieta llegará a las alturas del Premio Cervantes (y no es hipérbole, sino buen ojo) así que será para los que con ella compartamos su recital y presentación del libro, uno de esos momentos que recordaremos dentro de muchos años con un sencillo y melancólico a la vez "yo estuve allí".
Estad.

Hazvrazos para todos, jaime alejandre


CONTINUIDAD

Minúsculos corazones van y toman
estratégicos páramos de mi cuerpo
para latir y latiendo dejar que me marche.
Pero siempre vuelvo, siempre siempre he de volver.
Y es la costumbre del retorno lo más parecido a una firma.

Por tanto:

¡Hambre sin tregua y sin fuente, curiosidad!
¡Un siendo que hermane mis soldados!
¡Un párpado sin noche en la casa del maestro!

¡Un sinsentido que mate de veras,
pero en lentas jornadas de esclavo!
¿Un bate implacable que señale: esto no soy,
esto tampoco, aquello sí he sido!
¡Un amor renegado de sí a cada curva!

Para ser, para amar, para morir, muy de veras;
para ser sin futuro, para amar sin texto,
para morir cuenta atrás.
Y todo y siempre muy de veras.

(De "Altar de los días parados")

AMOR A ESTA EDAD

Ya no apuesto por el caballo más desgraciado
ni me puede la droga de la minusvalía.
La belleza que ahora me abisme
ha de ser exenta, improductiva, un porquesí
que no me salve de mí por bonito de ver;
la estirpe del mar que alimenta,
justifica el orden de la desgracia
pero es porque está.

A ella le pido que siga viva, que impúdica grite
en el placer y la verdad
y me sea alta en el arte del final como espléndida
transitó en los inicios. A esta edad el amor

solsticio, sí, pero ojo sin párpado también.

A costa del firmamento es piel. Piel.

(De "Autoría", DVD ediciones)

(Fotografía "Sábanas", © Marmotarroja, 2010)

martes, 14 de septiembre de 2010

¿Quién habla de victorias?

“¿Quién habla de victorias? Sobreponerse es todo”, dijo Rilke y así lo recoge una cita del libro “Los heridos graves” de Julieta Valero, nuestra próxima Hazversa que el 8 de octubre presentará su libro en el Libertad 8.
Sin embargo, si alguien puede hablar de victorias en el mundo, victorias sobre la palabra y sus rebeldías, victoria sobre el amor, el desamor y sus resistencias, esa es Julieta Valero, una de mis más mortales debilidades líricas contemporáneas.
Julieta que sabe que “es terrible que un niño presencie la belleza / porque habrá de reconocerla, dará cobijo a su sueño / y la vida le sucederá como una cacería de vanas semejanzas”. Ahí es ná.
Os dejo con el primer aperitivo de poemas de Julieta y con otra interrogación como la que abría esta entrada, una reflexión hecha por Stevenson seguramente para los que nunca hemos sabido de más victoria que la amistad y sobreponernos nos parece ya una gesta homérica inalcanzable por culpa de nuestras decepciones, pero aún nos queda el dulce abandono de las horas que todavía vengan... "La vida... ¿qué es la vida? En un páramo desnudo ver el amor llegar, ver el amor marcharse..."

NADA

“... los rincones limpios. Lo que cuesta regresar al silencio del lactante.
El que busca la eternidad en su huerto. El que tala durante años su alma y se encuentra un hueso blanco, de acero.
El que habla con Dios y no deja de afeitarse.
El insomnio del petróleo y el que sabe este secreto.
El deficiente, su suerte probable. El círculo en el que el perverso se cumple.
Y el destino o historia del sudor, en fin, su final pequeño.
Son Nada...”

CANCION DEL MEDIANERO

“... la savia, el agua, dos que se tocan, todo lo que fue conjurado para la vida ignora mi negocio...
... asisto a vuestras vidas y aprecio mejor que Dios la herida amarga del anciano cuando la niña se recoge el pelo y es sanguinaria su belleza y es aún más sanguinaria la distancia...
... y sufro.
Porque soy un hombre pero todos los hombres...
... sólo es mortal quien renuncia a perseguir su tamaño.
Bendito cada hombre, todos los hombres.
Bendito ese insomnio que dicen yo.”

(del libro “Los heridos graves”, DVD Ediciones)

IMPOSIBLE OTRA COSA

“Jamás tan cerca arremetió lo lejos”
(César Vallejo)


“Estoy envenenada de todo en lo que me concreto,
envenenada de la necesidad del desayuno,
de tener piernas, de llevar reloj, de no llevarlo,
de la a que me fija, de la o que pudiera multiplicarme.

Salto a la cañería, me detiene mi tamaño
salto hacia la célebre tinta, me detiene mi tamaño,
salto entonces por la ventana, ningún cristal se parte,
no salto, en fin, me caigo.

Harta hasta las uñas,
quiero enterrar el estoy, toqué, vi, tuve,
quiero que otra cosa, no yo, pero yo, al cabo,
esté presente, cuente muertos, presida partos, toque
en grupo, tenga el valor de no tenerse, de no buscarse,
haga algo.

Vale más que mi número, hombre solo
y vales más que el que dijo esto
y que el pliego al que me sumo.
harta hasta la risa, harta hasta la cama de mis padres
no quiero adelantarme, no quiero retroceder.
Ago por los otros, ¡algo, algo, ALGO!”

(del libro “Altar de los días parados”, Bartleby Editores)

El 8 de octubre a las 8 en el Ocho, Jaime Alejandre

jueves, 9 de septiembre de 2010

La luz de la belleza

Ayer recomenzamos nuestras Hazversidades tras el paréntesis de agosto. Y con llenazo más allá de la bandera, como era de prever siendo la protagonista nuestra gran poeta Carmina Casala.
En el Libertad 8 todo (salvo el catarracísimo de Jaime Alejandre) desprendía suavemente la exhalación feliz de los reencuentros. Y además reinaba entre los asistentes una atmósfera de irreprochable belleza. Carmina Casala al frente de esa hermosura, radiante, provocando la serena atracción que sólo haber vivido conscientemente pone en la epidermis de algunos hombres y mujeres, y que seguramente si alguien supo alguna vez perpetuarla en imagen fue Piero della Francesca.
Pero no sólo Carmina iluminaba el Libertad 8... Véanse los fulgores de los oceánicos ojos de Lucía en una de las fotos; u otras maravillas no fotografiadas como Antonio, flamígero en el vencimiento de la enfermedad; o Romina con esa radiante juventud suya que de vital duele sin doler y destella sin cegar; o una imagen que sí pude captar con la cámara pero que, egoísta sin sonrojos, me guardo sólo para mí, la de una Elvira Daudet inalcanzable para los meramente humanos, esa Elvira que es y no es de este mundo de mortales; o Valentín, herido por el oleaje del desamor que inevitablemente traen los años y sin embargo siendo faro para la navegación de los que gracias a él siempre encontramos entre las sombras una senda por la que disfrutar del canto de las Sirenas sin caer en sus engaños, los de la fugacidad...
La portentosa voz de Carmina recitando sus estremecedores poemas fue el contrapunto indispensable para convertir la velada en otro de los mágicos momentos Hazvérsicos de este año milagroso.
Ayer se citó a Romain Gary, que dijo “todo hombre se sueña y se busca, y sólo se encuentra para constatar su propia ausencia”. Cierto es, pero también que cuando algunos de esos hombres y mujeres recalamos bajo la poesía de los Hazversos del Libertad 8, lo que constatamos es que hay una comunión de iguales entre cuantos no sentimos la ausencia sino la solidaria compañía de los que braceamos contra lo que no vale la pena.

III

Morir, morir,
ignorar el principio y renegar de sus leyes.
El corazón, atado, partiendo a ningún sitio.
Morir, mujer,
para siempre fragata apuntando imposibles,
huella de sal, estatua a la deriva.
Solamente la lluvia fecundó tus cristales
y ahora dices morir después de la tormenta.
Era mejor la tregua, pero no lo supiste
hasta aquel estertor incrustado en tu vientre,
hasta aquella sed larga que invalidó tu boca.
Morir, morir. Penetrar los balcones,
los cómplices inútiles,
los desiertos de siempre fijándose a tus huesos.
Eran sueños, mujer, pretérito imperfecto
para sumarle pasos a la hierba.
Sin embargo, morir es plenitud redonda
que resuelve horizontes,
que quiebra la tangente de tus alas
donde el árbol no pudo entroncar con la vida.

(De Ahora que las algas agonizan)

viernes, 20 de agosto de 2010

La emperatriz de Damasco nos visita

Queridos amigos, os recuerdo que el 8 de septiembre, miércoles, comenzamos nuevo curso escolar de las Hazversidades Poéticas en el Café Libertad 8 de Madrid a las 8 de la tarde como es ritual.
En esta ocasión nos visita la emperatriz de Damasco, Carmina Casala, cargada con su oro, mirra e incienso literario de poemas de larga visión, la del desierto, y salvífica humedad de emoción, la de los oasis.
No os perdáis la metamorfosis de un café del centro de una ciudad entristecida como es Madrid, en una ensoñación de viajes de esos que sólo el corazón, algunas veces, se atreve a emprender...
Jaime Alejandre

7.

He venido sin ti
a la vieja mezquita de la calle Derecha (1).
Rompían contra el sur
los arcos del templete,
y el tercer alminar,
un poco compasivo con mi impúdico asombro,
veló mi desnudez
con su blanco de novia.

Pensé en el desafío
de los hombres sin cauce,
en los que no supieron
salir de las batallas,
en los que no quisieron.
En estos que se aferran
al espeso vendaje de sus cráneos,
a las felices carnes de sus hembras.
Quise unirme a sus lutos,
al desvarío de sus rezos,
a sus hijos oscuros,
inevitablemente oscuros y sensuales.

Pensé en los otros hombres,
en los desorientados por el norte,
en todas las mujeres tan blancas como yo
y tan sin racimos. Tan sin promesas.

La última oración
llegó desde tu nombre.
Cerca de la muralla la vida anochecía
y entendí que era tarde para intentar futuros.

Aproximé mi cuerpo
a la desolación de las columnas
y allí,
como en las viejas fotos desertoras
de algún tiempo mejor,
reconocí tu imagen
definitivamente fuera de mi aliento.

(1) La calle Derecha o calle Recta, según algunas fuentes se trata de la calle más antigua del mundo. Está situada en el casco viejo de Damasco y en una de sus casas vivió San Pablo cuando, ciego, huyó de Palestina para refugiarse en la ciudad.

(De "Octubre sin raíz")



4.

Vamos, amor, sube a mi vuelo.
Ya nos sonríe la estación más triste
y el canto del cisne se aleja de nosotros.
Tracé el círculo
con puertas abiertas a la aurora,
he talado las sombras
de todas las ausencias,
de todas las noches
nutridas de sombras.
Ya nos aguarda el alba.
Ya disparé mi flecha y se fijó en el Mar,
mi flecha está cargada de océanos
y ellos sólo contienen
la huella de tus ojos.

Vamos, amor, sube a mi vuelo.
Tengo tus alas desplegando mi risa.
Pondremos nuestra boca en la boca del Mundo,
que es pequeña la tierra
para tanta esperanza acumulada.
Ya no estamos heridos,
tenemos una isla repleta de verano.
Y la lámpara aguarda,
y Júpiter aguarda.

Vamos, amor, sube a mi vuelo.

(De "Lava de labios", accésit premio Adonais, 1987)


(Todas las fotos son de Damasco, © Jaime Alejandre)

viernes, 9 de julio de 2010

lluvia de arena africana y...


La presentación de las Hazversidades de este 8 de julio prometía. A media tarde había caído un chaparrón de barro venido del Sahara convocado, mucho me bienicio, por la expectativa de poder escuchar los poemas de Castelló, siempre rezumando memorias de Sunu Gaal, de Senegal.
En el Ocho una legión de ansiosos aguardábamos expectantes la aparición del Poeta y Fotógrafo con los paraguas de la emoción dispuestos por si acaso.
Las paredes sangraban alegremente, apasionadamente con los poemas y fotos de Julio apuntalando el local como los truenos y los relámpagos sujetan el telón de la tormenta.
Empezó a chispear entre las mesas cuando los primeros versos de “Qherido animal” desvelaron sin remedio la gratificante tormenta que se nos venía encima. La lluvia de versos, mansa al principio, fue haciéndose cada vez más fuerte, más contundente. Hasta que nos arrasó a todos en un milagroso diluvio, una inundación del espíritu tras cuyas aguas salimos transfigurados... como Noés que han descubierto el enigma de la existencia...

1.

hablo por hablar como quien ladra o zumba orina o sorbe la sopa hirviendo de rabia o vida antigua o como quien se alimenta de restos carne cruda como quien saca la basura o gime su impotencia y habita un calor que no es el suyo (ni de nadie en particular)

hablo como rezuma el árbol su resina como el agua finge su eternidad tediosa o su algarada como la nieve calla la vida alrededor o el fuego rompe a conciencia el aire

a veces pierdo la razón y creo hablar con alguien por lo general soy consciente de mi soliloquio de onanista insomne y me limito a disfrutar

(hay algo en la música del ruido que me place y basta)

hablo por hablar para evitar el frío como si en el abrazo del fósforo hubiera algún daño algún contacto físico como si el dolor no fuera una forma de conocimiento un conozco lo que ignoro no solo pero en primer lugar como si arder no proporcionara una inmensa luz y su contrario la oscuridad no fuera una fuente sublime insondable indemne de belleza

en la soledad / me consta / se abren los temores de la sangre a un oxígeno atroz a la sustancia a la sinapsis última alerta escanciadora de olvidos invisibles necesarios más allá de todo lo consciente de un modo tal que solo él lleva a vivir lleva al presente al presiente y fúndete porque mi único yo mi verdadero no es otro que el recuerdo y a veces / tantas veces / su desaparición

solo vive el que ignora el que no tamiza el impulso el que no categoriza límites muertos ataúdes los sentidos el que no puede más que latir y latir insensato animal próximo a la locura pero / claro / no vive como humano en su etimología de humo

el humano no vive como el fuego / no / vive como su resultado como ceniza espuria recordando ser hombre mujer híbrido de animal y sombra / o reflejo

el humano en su reflexión vive permanentemente y sin remedio instalado en su pasado lejano o muy lejano / en olvido

el humano consciente es animal pretérito por definición / el que fue el que ha sido el que acaba de ser bañado en su propia luz que es su propia ignorancia su urgente y permanente necesidad de saber de su inmediato automático saberse y comenzar a borrarse

la vida humana y su mermada selección natural

si hablo si escribo es solo para dejar rastro baba de caracol territorio marcado como el perro que muerde al semejante que enseña los colmillos que orina en las esquinas su percepción de límite

yo anhelo sobrepasar ese límite / pero crece conmigo

mi territorio es hoy / nunca ahora / ficciones de presente en que escribo frente a aquel flexo rojo por primera vez herido por primera vez consciente por primera vez solitario

escribo hoy por escribir / como ayer / hablo hoy por hablar y el hoy nunca es el mismo grabo en cinta magnética o papel milimetrado nunca la misma conversación en unos y ceros en escasamente espontáneos movimientos de cabeza gesto olor corporal feromonas
volátil el humo
por desgracia (o no)
nunca el fuego

(Del libro inédito “hablar por hablar”)

lunes, 5 de julio de 2010

El Uno y los otros


Julio Castelló, Poeta. Poeta en la medida no mesurable en la que Paul Celan o Edmond Jabés fueron, son, serán Poetas. Y sin embargo, Julio Castelló, transparente, secreto, casi invisible Poeta. Poeta que conquistó desde sus primeros versos, allá por 1979, y para siempre, la autenticidad, el único territorio en el que habitan los Verdaderos, aquellos que transitan los antípodas donde abrevan los otros, los menesterosos, mediocres y mezquinos; esa cohorte de tarambanas, trepadores, advenedizos, sean españoles, turcos, russos, o chilenos; esos que un día quieren ser pintores, otros novelistas, otros filósofos, y casi siempre quieren ser poetas (poco texto creen que equivale a escaso esfuerzo) porque no quieren ser ellos mismos sino sólo ser vistos, instalarse en la notoriedad. Si el caso se diera, esos farsantes estarían dispuestos a ser filibusteros, o gilibusteros, sillas de montar, lamparillas o porcelanas de Talavera. Lo que sea que esté de moda y los haga visibles. Tipos y tipas que creen encontrar un sentido a sus impostadas vidas queriéndose dar la importancia social del artista, del mismo modo que otros justifican su vida primero teniendo un hijo y luego jodiéndole la existencia.
Pero esa falsía tan de Gollum de algunos de nuestros artistitas contemporáneos se vislumbra bien de lejos cuando se compara con un poeta de una y de mil piezas como Julio Castelló y se ve que cada verso de aquéllos es plagio, cada fotografía copia, cada cante, eso, un cante.
Pero pese al demasío silencio y a la incomprensible ocultación del Poeta indispensable que es Julio Castelló, ahora tenemos la fortuna de gozarlo sin ínfulas, ínsulas, baratarias ni dobleces.
Así que cuando al fin los años y los hombres se hagan justicia a sí mismos reconociendo la inalcanzable altura de nuestro Hazverso poeta, podremos sólo algunos de nosotros decir “yo estuve allí”. Mucho antes de que el mundo reconozca lo que es, sin embargo, palmario: Julio Castelló, Poeta de la Autenticidad; porque él, como los dioses, es quien es; y porque lo es, es lo que es.
Poeta sin haber sido publicado como debería pero aun así también Poeta en su propia piel, sin haberse movido como un loco ruin para salir en todas las fotografías al mismo tiempo, sin haber mendigado aparecer en las crónicas de los que aunque no cuentan nada, cuentan en el oropel.
Julio Castelló, Poeta de “género”; en concreto de un género, el de lo que es esencial.

la piedra al cuello
tu piedra
la piedra que me hace diferente
ligero pesado
superior a mis fuerzas
superior a mi propia fatiga
esta piedra de sal que no se deshace
bajo la lluvia
esta piedra que crece hasta que
a veces creo que no la llevo encima
la misma piedra que habla con
un silencio sólido
un silencio de siglos de golpe
un silencio breveconcentradoveloz
como una bala que
debía haber silbado

pero llevamos dentro
silenciosa y mortal

(De “Sunu Gaal”, Ed. Sial)

escala 1:1 me creaste una estrella de indudable autoridad
un chasquido de lengua una tormenta
una rotura en la piel un precipicio
una gota de saliva de baobab
un soplo
un hombre
mi propio nhombre

(De “Sunu Gaal”, Ed. Sial)

Y ya no más poemas de Julio Castelló, valgan éstos dos para abrirnos el apetito de decidirnos a ser testigos de un acontecimiento del que podremos jactarnos al final de nuestros días cuando contemos a otros que nosotros “estuvimos allí”, en el Libertad 8, en uno de los recitales del Magíster.
Así que dispongamos unos versos para decir “hasta el jueves” a Julio. Pero, ¿qué versos podríamos redactar a continuación de los suyos que le hicieran la debida compañía? Realmente muy pocos de muy escasos autores. Valgan estos:

REPOSO

Una tristeza del tamaño de un pájaro.
Un aro limpio, una oquedad, un siglo.
Este pasar despacio sin sonido,
esperando el gemido de lo oscuro.
Oh tú, mármol de carne soberana.
Resplandor que traspasas los encantos,
partiendo en dos la piedra derribada.
Oh sangre, oh sangre, oh ese reloj que pulsa
los cardos cuando crecen, cuando arañan
las gargantas partidas por el beso.

Oh esa luz sin espinas que acaricia
la postrer ignorancia que es la muerte.

(De “Espadas como labios”, Vicente Aleixandre)
(Fotografías, Julio Castelló. Por cierto, el mes de julio se ha inaugurado una exposición de fotografías de Julio Castelló en el Libertad 8)