Poetas Hazversos

Un blog
para los amigos de la poesía
que nos reunimos
en torno a los poetas de la colección
"Hazversidades poéticas"

(Café Comercial, Glorieta de Bilbao, el último martes de cada mes a las 20:00)

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lunes, 22 de marzo de 2010

Reseña de Hazversidades Poéticas


Nuestro gran poeta, crítico y promotor literario Jorge de Arco ha tenido la amabilidad de publicar la primera reseña periodística de la colección Hazversidades Poéticas. Ha salido publicada el 22 de marzo en "Andalucía Información". Adjunto el vínculo del periódico donde puede leerse y además la trascribo a continuación.
http://www.andaluciainformacion.es/portada/?a=114170&i=5&f=0&b=1029

Desde esta columna, que ya ha cumplido una década, he procurado siempre dar la bienvenida a todo tipo de iniciativas literarias, que llevasen además aparejadas una realidad editorial.Por ello, es ahora de justicia, saludar con ilusión el nuevo proyecto, convertido ya en certidumbre, que capitanea Jaime Alejandre ( 1963). Este burgalés, nacido y crecido por y para la literatura -y por y para las buenas causas-, narrador, ensayista, poeta, agitador cultural…, ha diseñado un luminoso itinerario lírico por donde irá clamando su paz y su palabra un buen puñado de autores. Él, mejor que nadie, nos lo explica con sus propias palabras:“Los ocho a las ocho en el “Libertad 8” son unos recitales de poesía que convocan cada mes a una heterodoxa tripulación de poetas “hazversos” unidos por la insensata empresa de encontrar dudas y certezas imperecederas en un mundo que se tapa los oídos y cierra los ojos creyendo que sobrevivir sea vivir. Para rescatar el torbellino de la desmemoria y la fugacidad de estos versos recitados en mágicas veladas de resistencia emocional e intelectual, ha nacido la colección “Hazversidades poéticas”, con la esperanza aún de vencer, si acaso un instante, al tiempo, al hombre, a sus engaños”. Con estas premisas, se han celebrado ya los dos primeros encuentros y ha visto la luz un par de sugerentes y límpidos cuadernos, que dejan intacto el apetito de las futuras entregas.El primer volumen -editado, como los restantes, por el propio Café Libertad 8 y bajo el cuidado diseño gráfico de “Absurda fábula”-, tiene como protagonista a Enrique Gracia (1950).Hombre polifacético -actor, crítico, articulista, poeta…-, este madrileño ha recogido para la ocasión una interesante muestra de su ya abundoso quehacer. Su poesía, de verso sólido y humano, y con un sabio dominio de las tonalidades rítmicas, deja honda huella al lector y a él se anuda con verbo firme: “En un poema hay que extender la vida/ al viento, al sol de la mañana,/ a la vista de todos/ como ropa tendida en el alambre …/… Los versos, hechos sangre, piel o músculo/ bien cogidos con pinzas, agitándose/ en medio de los patios, a la luz,/ como banderas sin ejército./ Así tienen sentido”.El número dos de esta colección lleva el nombre de Elvira Daudet. Esta periodista y novelista, con seis poemarios a sus espaldas, presenta aquí un amplio adelanto de lo que será su próximo libro de versos, “Cuaderno del delirio”.Su cántico, viene signado por la ausencia y la búsqueda de una esencia amatoria que quedó anclada en otro espacio, en otro tiempo pretérito y que no retorna. Y que duele: “Malherida quedó, de pie en la alcoba,/ alguien que no era yo;/ al principio pensé que estaba muerta …/… El vacío trepó por las paredes/ como un súbito moho,/ royendo los visillos,/ la alegría de nuestras risas juntas”.Y así, con el alma en vilo, con el corazón al descubierto, van navegando estos versos en una singladura, donde el olvido no cabe, y el recuerdo es herida abrasadora: “Tus labios son todavía mi infierno”.Ténganlo presente. Cada día ocho, a las ocho, en el madrileño Libertad 8. Las próximas citas: Rafael Soler, Julio Castelló, José Elgarresta y Carlos Aganzo. Lo dicho. Buena poesía y buena gente.

martes, 9 de marzo de 2010

Memorable


Memorable fue la velada de anoche en la que Elvira Daudet presentó su volumen de la Colección Hazversidades Poéticas.
El llenazo fue absolutamente reconfortante en tiempos en que algunos creían/creíamos que la poesía iba siendo cosa de marginados marginales (eufemismo bienpensante para denominar a los “raritos”). Pero resulta que no. El Libertad 8 recordaba anoche a los recitales de Mario Benedetti, capaces de llenar un estadio de fútbol. Gente sentada por los suelos, de dos en dos en las sillas, de pie en los pasillos de entrada. Hubo que cerrar el acceso por seguridad. las fotos de mi mini cámara no reflejan ni l

a mitad de la sensación de arropamiento en torno a ese lujo de la existencia que es Elvira Daudet.
Había en el ambiente una atmósfera de bonhomía, de sencillez y emoción. Había alegría y ánimo en la gente, que había dejado afuera, en la calle, las preocupaciones contingentes de la crisis para dejarse abrazar, acunar por la palabra poética de Elvira, que nos conecta con los grandes enigmas de la naturaleza humana y nos hace sabernos transcendentes pese a todas las aparentes miserias de la existencia.
A mi izquierda una mujer rompió a llorar a lágrima viva ya en el primer poema de Elvira. Otros señalaban la potencia de su cuerpo aparentemente frágil, la belleza de su rostro limpio de maldades aunque surcado por dolores que el tiempo ha ido dejando en nuestra poeta. Y sin embargo, haciéndole a veces la higa a ese dolor, se permitía Elvira leernos un irónico poema sobre un marchito intento de seducción de un jovenzano allá en Venecia.
En algún momento Elvira tuvo que detener su pausado recitar porque el pasado se le arracimaba en los ojos, igual que a dos hombres, hechos y derechos, como se decía antes, que en otra esquina de la sala también comenzaron a hipar con sollozos lentos. Ninguno de los dos era familia de Elvira, no se sentían emocionados por algo concreto, conocido, propio, sino por el universal sentimiento que Elvira Daudet es capaz de transcribir en palabras.
Algunas de las fotos que aquí pongo siquiera se acercan a mostrar el encantamiento que se produjo anoche. Rafael Borge abducido por la belleza de lo que literalmente se le vertía encima. Carmina Casala, poeta magnífica, otra de nuestras grandes (que estará en las Hazversidades el 8 de septiembre) cuyos ojos demuestran el tsunami que por ella oleó (hoy me ha manado este mensaje: “Entre tanta vaciedad que nos rodea, dentro y fuera del verso, es de agradecer la sacudida poético-emocional que nos hizo sentir Elvira Daudet…. ¡Fantástica sesión la de ayer! Enhorabuena y gracias”).
Y tantos otros que salían del 8 embriagados, sabedores de que habían asistido a un espectáculo único e irrepetible. Ramón Irigoyen, Juana Vázquez, María, Manuela, Julio, Simón, Maria José, Marta, Irene, Santiago Tena, José Tomás, Doreste, Alejandra, Joaquín Nieto, Juan carlos Atienza… todos regresaban a sus vidas trastornados en el mejor sentido de la palabra. Se acercaban a mí (imposible era hacerlo a Elvira, firmando y firmando ejemplares del libro, cuya edición agotó en diez minutos), me agarraban el brazo, me miraban a los ojos y decían “no doy crédito”.
En fin, gracias de verdad a Elvira Daudet por su generosidad dejándonos sus versos para publicarlos en las Hazversidades Poéticas y sobre todo gracias Elvira por habernos regalado tu existencia, esa existencia tuya estremecedora, terrible y tierna, frágil y poderosa, detenida y vivaz.
Ayer fue un momento de iluminación. Un momento que nos desveló la profundidad de la vida que vivimos aunque a veces ni nos demos cuenta. Por eso es el momento de llevarle la contraria a Tertuliano. Él dijo: "aquellas cosas que están veladas, una vez descubiertas quedan destruidas”. Ayer las cosas que descubrimos quedaron construidas, imperecederamente en nuestros corazones para siempre…

miércoles, 10 de febrero de 2010

Elvira Daudet



El próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, a las 8 de la tarde contaremos en el Café Libertad 8 de Madrid con la presentación del volumen de "Hazversidades poéticas" de Elvira Daudet, una de las voces más auténticas de la poesía española contemporánea. La fuerza de sus versos desgarra sin humillar, nos sacude el espíritu sin otra violencia que la de la verdad...

Hace poco Elvira decía en un prólogo esto: "...la poesía trata de fijar en el tiempo el sentimiento perturbador que nos asalta de improviso, inspirado por el sufrimiento propio o ajeno, con el que puede identificarse todo ser humano... ...es cierto que no toda la poesía es sencilla ni nace de la realidad que nos duele. Hay mucha poesía preciosista que no guarda en su interior la almendra de la verdad; tan sólo es una sucesión de palabras hermosas, orquestadas por técnicas virtuosas que visten de oropeles la nada. Una poesía deliberadamente hermética, inacpaz de comunicar ni suscitar la emoción en los otros, porque está vacía y únicamente es un ejercicio de estilo, fuegos de artificio que han expulsado a los lectores de su reino..."

Os esperamos el 8 de marzo y os dejamos con este aperitivo, amargo e imprescindible como esos licores que se beben mirando un horizonte incierto antes de la hora en la que los hombres se dejan rodar para ir a comer...

LA PATRIA DEL TIEMPO (fragmento)

Hubo un tiempo donde todo fue bello.
Un tiempo sin violines
ni noches de satén bajo la luna,
¿quién los necesitaba? El tiempo aquel
tampoco tuvo tardes incendiadas
por el radiante sol del mes de mayo:
todo era lluvia y frío en la ancha ciudad,
cegada por el brillo de los astros celestes
de tu cuerpo y el mío,
y sólo la inocencia fue mi dote,
pero todas las noches fueron fiesta
y el nardo del amor las perfumaba...

... de improviso, delante de la gente
que andaba presurosa hacia el trabajo,
la lluvia sin pudor me desnudaba
y lamía mis pechos de novicia.

¡ Ah, tiempo de la revelación de la existencia,
donde estaba aún presente la esperanza!
Cuando era un gozo el ver amanecer,
la salvaje caricia de la lluvia,
dormir en cama ajena,
encontrar los trabajos más absurdos.
Y París una hermosa burbuja tuya y mía,
el verdadero hogar:
la libertad.
Ya no tengo otra patria que aquel tiempo
ni más deseo que la sed de volver
al agua milagrosa que contenía la vida.
Sólo un momento, ya gastado, pido
para volver al mundo que cabía
en la corta distancia
que había entre tus ojos y los míos,
donde todo era justo, hermoso, deseable.

Quién pudiera soñar toda una noche,
antes, ay, de que el último buitre me devore,
que regreso a la patria adolescente,
a ser la que fui un día, alegre y pobre,
en aquel paraíso improvisado.
Bastaría un instante, la dicha fue tan breve.